Mi familia siempre ha estado vinculada a este deporte, en el año 1970 inauguro la primera cancha de golf cerrada en Madrid, situada en la calle Castello de Madrid, cerro sus puertas en el año 1996 y por ella pasaron multitud de golfistas madrileños; en el año 1989 y viendo el crecimiento del golf en la comunidad, creo el primer campo de prácticas publico de Madrid, Somontes Golf, lugar donde yo di mis primeros pasos como profesor en el año 1993, hoy en día, sigue funcionando gestionado por otra empresa.
Y llegamos hasta Golf Scratch, después de muchos años luchando por conseguirlo, mi familia inauguro el primer campo de pares 3 público en Madrid en el año 1995.
Golf Scratch fue mi gran escuela, allí me forje como maestro y profesional de este deporte, allí, junto con mis hermanos y otros grandes profesionales que aman el golf por encima de todo, pudimos transmitir la esencia de este deporte, durante ocho años, fue mi casa, en el pude ejercer esta profesión en el más amplio sentido de la palabra, disfrutaba dando mis clases, segando sus calles y greenes, rastrillando sus bunkers, regando a mano allí donde hacía falta, recogiendo las bolas en el campo de prácticas subido en aquel 4 latas que usábamos como buggy , todos hacíamos de todo, incluso recuerdo con especial cariño esa semana en la que plantamos casi un centenar de pinos entre el personal del campo y muchos de los alumnos.
Golf Scratch era un campo de golf, quien estuvo allí, lo sabe.
Dejo de existir, la política no entiende más que su lucha, hoy en día, cuando paso por allí, no veo el secarral en el que se ha convertido, sigo viendo sus calles verdes y greenes siempre segados con sus banderas amarillas y esos pinos que van creciendo y que esperan volver a interponerse en el camino de unas cuantas bolas de golf.
Espero que la administración haga su trabajo y pronto reabra sus puertas.
Un recuerdo.